Datos personales

Mi foto
Mendoza, Argentina
casada hace 29 años con Gustavo, mamá de 5 hijos y abuela de 6 nietos maravillosos. soy ama de casa, me gusta pasear, salir a caminar con Gustavo,charlar con mis amigas, y explorar este mundo de internet.

viernes, 11 de noviembre de 2011

VIDA




Vida

Ya perdoné errores casi imperdonables.
Trate de sustituir personas insustituibles,
de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.

Ya me decepcioné con algunas personas ,
mas también yo decepcioné a alguien

Ya abracé para proteger .
Ya me reí cuando no podía .
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad.
Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos .
Ya llamé sólo para escuchar una voz .

Ya me enamoré por una sonrisa.
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y ...


Tuve miedo de perder a alguien especial
(y termine perdiéndolo) ¡¡
pero sobreviví !!
Y todavía vivo !!
No paso por la vida.


Y tú tampoco deberías sólo pasar ...
VIVE!!!

Bueno es ir a la lucha con determinación
abrazar la vida y vivir con pasión.

Perder con clase y vencer con osadía,
por que el mundo pertenece a quien se atreve
y la vida es mucho más para ser insignificante.
Charles Chaplin

martes, 20 de septiembre de 2011

cuida a tu pareja

Cuida a tu pareja  


 Voy a decirte algo que seguramente te va a molestar y cuanto más te lo explique, más te molestará. Muchas veces cuidamos más lo que ya tenemos seguro, que lo que podemos perder. Por ejemplo: Si te digo que no cuides tanto a tu familia, pero que cuides más a tu pareja, ¿te vas a sorprender? -¿Cómo que no cuide a mi familia? ¡Es mi familia! 
 -Si, pero tu familia, está segura, nunca se va a perder. 
 ¿Has escuchado decir a alguien «por allí va mi ex hijo, o mi ex padre»?
 Seguro que no, pero si habrás escuchado a alguien decir «por allí va mi ex esposo/a, o mi ex novio/a» 
 Tus padres, hijos y hermanos, que son tu familia directa, no hay, ni puede haber «ex» Son lo más seguro que tienes y estarán allí siempre, por mucho tiempo que tarden en escribirse o hablarse, ellos son tu familia para siempre.
 Tu no puedes decir «ellos fueron mi padre y mi madre o ese fue mi hermano» No, ellos fueron, son y serán tus padres y tu hermano para siempre. 
Sin embargo hay otro amor, el de la pareja que es el más frágil de todos los que existen. Dejar de cuidarlo y alimentarlo, es como hacer una huelga de hambre indefinida.
 En ambos casos ya todos conocemos el final. Es por eso que hay que darlo todo, el uno por el otro. 
Si te alejas de tus padres y hermanos, por varios años, cuando regreses, ellos van a estar ahí esperándote con los brazos abiertos, para abrazarte y llorar de emoción, es un amor que nunca deja de ser. Pero, aléjate de tu pareja por más de un año y verás qué encuentras, si es que la encuentras.
 Yo puedo llamar a mis padres y a mis hermanos, puedo ir a visitarlos regularmente, eso está bien, porque son nuestros parientes y necesitan de nuestro afecto y de nuestra presencia. Pero en el matrimonio, es totalmente distinto el amor debe alimentarse diariamente, es una sociedad en la cual los dos deben lograr un equilibrio en los pensamientos, en las decisiones, para que todo funcione bien. 
He visto muchos matrimonios destruidos, por no entender lo que significa la palabra «familia» es como querer colocar a la pareja en la categoría de «pariente» y ahí es donde empiezan los problemas y la mala relación en el matrimonio. 
 Tu tienes una familia para ser muy feliz, compartan los proyectos para crecer juntos, para que vuestros hijos tengan un modelo a seguir y sepan que un hogar se construye desde la propias decisiones. 
Siempre es bueno escuchar consejos, pero jamás permitir que las influencias destructivas socaven los cimientos de la familia. 


Dios hizo al hombre y a la mujer para que vivieran juntos. 
 «Por eso el hombre tiene que dejar a su padre y a su madre para casarse y vivir con su mujer. Los dos vivirán como si fueran una sola persona. Así, los que se casan ya no viven como dos personas separadas, sino como si fueran una sola. Si Dios ha unido a un hombre y a una mujer, nadie debe separarlos» Marcos 10

viernes, 16 de septiembre de 2011

acto centenario de la Escuela Federico Moreno



Tómame en tus manos, Jesús
Autor: Padre Ignacio Larrañaga

Tómame, Jesús, con todo lo que soy;
con todo lo que tengo y lo que hago,
lo que pienso y lo que vivo
Tómame en mi espíritu, para que se adhiera a Ti;en lo más íntimo de mi corazón, para que sólo te ame a Ti.
Tómame, Dios mío, en mis deseos secretos,para que sena mi sueño y mi fin único,mi total adhesión y mi plena felicidad.
Tómame con tu bondad, atrayéndome a Ti.
Tómame con tu ternura, acogiéndome en Ti.
Tómame con tu Amor, uniéndome a Ti.
Tómame, mi Salvador, en tu dolor, tu alegría,tu vida, tu muerte en la Noche de la Cruz,en el Día inmortal de tu Resurrección.
Tómame con tu poder, elevándome hasta Ti;tómame con tu ardor, inflamándome de Ti,
tómame con tu grandeza, perdiéndome en Ti,
Tómame para la tarea de tu gran misión,para una entrega total
a la salvación de mi prójimo
y para cualquier sacrificio al servicio de mis hermanos.
Tómame, oh Cristo, mi Dios y mi todo, sin límites ni fin.
Toma lo que puedo ofrecerte;
no me devuelvas jamás lo que tomaste,de manera que un día
pueda poseerte a Ti en al abrazo del cielo, tenerte y permanecer en Ti para siempre. Amén

martes, 6 de septiembre de 2011

CHARLA ENTRE LA RAZÓN Y EL CORAZÓN




¿Y si en realidad el tiempo no lo pudiese todo, si no fuese tan cierto que las cosas con el pasar de los días se van olvidando, o las heridas no se van cerrando, cuantas cosas cambiarían?
Porque es muy fácil pensar que con solo dejar pasar los días, meses o años las cosas se solucionan, y lo peor es que uno se auto convence, y se cree un superado, alguien que tuvo la suerte de superar un dolor y sobreponerse, y se vuelve a sentir fuerte...
Sin embargo, un buen día, quizá el menos pensado, todo el castillo que creías tan sólido comienza a temblar, porque te encuentras de nuevo cara a cara con el dolor, con ese sentimiento tan helado y tan dormido del que ya casi ni te acordabas, y que, muy a pesar de todo, sigue ahí, y comienza a despertarse con todas las fuerzas acumuladas por el tiempo en que estuvo inactivo y quiere salir, quiere gritar que está vivo y que va a dar pelea, por que la RAZÓN piensa:
”¡Otra vez no! ¿o acaso no te acuerdas el tiempo que te costó volver a ponerte en pie?, ¿o no te acuerdas de esas noche sin dormir, de esos desvelos y angustias, de tus días vacíos, de tus noches sin estrellas?
¿Quieres realmente volver a vivir todo eso, o ahora que ya estas de pie no sería mejor que anduvieras por otros caminos? Porque, sinceramente, amores no te faltan, tienes la capacidad de enamorar a quien quieras, y te vas a hacer problema por un hombre/una mujer que, en realidad, no sabes si te quiere, no sabes si te engaña?...
¡Piensa! ¡no te equivoques! Una vez creíste tocar el cielo con las manos y en un instante descendiste al más profundo de los infiernos, ¿crees que vale la pena?
Haz lo que te digo, no existen los amores eternos, y seguramente, todo eso lo único que te va a hacer es ilusionarte y volverte a lastimar" Y se hace un silencio eterno...
El CORAZÓN, aturdido por las palabras de la RAZÓN, se queda sin aliento, pero después de un rato de pensar, donde la RAZÓN ya creía tener ganada la partida, el CORAZÓN replica:
"No sé si tus palabras son del todo ciertas, pero sí sé que no son tampoco del todo equivocadas: no es lo mismo pensar que sentir, no es lo mismo razonar que hacer las cosas impulsivamente, porque los que piensan son aquellos que nunca se arriesgan, y pobre de aquel que no esté dispuesto una vez en su vida a perderlo todo por la persona que ama, pobre de aquel que no está dispuesto a olvidar, porque nunca será perdonado, pobre de aquel que es tan ciego y vacío, que no es capaz de dejar de lado todas las trivialidades de la vida por amor... Pobre de quien teniendo en frente el amor de su vida, no es capaz de quitarse la careta y sentir...
Porque el amor no sólo es alegría, no solo es paz y ternura, el amor es también dolor y lágrimas, es angustia y desvelo, es muchas cosas, pero bueno... la verdad es que no sé qué pesa más, si la RAZÓN o el CORAZÓN.
Lo que si sé es que si uno no siente se transforma simplemente en una roca, una cosa que no es capaz de demostrar cariño y confianza, un cuerpo sin alma.
Por eso creo que uno debe jugarse por lo que siente... le puede salir bien o mal, puede equivocarse o vivir el resto de su vida con la persona que ama... lo que sí es cierto es que jamás perdonaría a alguien que por rencor o desconsuelo no sea capaz de tomar a la persona que ama, y gritarle a todo el mundo que por ella daría la vida...
Y, por último, otra cosa que tengo bien clara, es que el que se enamora soy yo, y el amor se siente con el CORAZÓN, no con la CABEZA".
Se hizo el silencio... y, sin mediar palabra, el CORAZÓN, decidió tomar el camino correcto... y fue tras el amor...
Autor desconocido

sábado, 4 de diciembre de 2010

Segundo Domingo de Adviento

Segundo domingo


Los profetas mantenían encendida
la esperanza de Israel.
Nosotros, como un símbolo,
encendemos estas dos velas.
El viejo tronco está rebrotando,
florece el desierto.
La humanidad entera se estremece
porque Dios se ha sembrado en nuestra carne.
Que cada uno de nosotros, Señor,
te abra su vida para que brotes,
para que florezcas, para que nazcas
y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza.
¡Ven pronto, Señor. Ven, Salvador!

jueves, 2 de diciembre de 2010

LA NAVIDAD ES...


Si buscas a Dios
Hoy lo encontrarás.
Si tienes tinieblas… encuentra tu lámpara
La Navidad es luz.
En todos los momentos de tu vida
Haz esto y serás feliz.
Si tienes errores… reflexiona.
La Navidad es Verdad.
Si tienes enemigos… reconcíliate
La Navidad es paz.
Si tienes tristeza… alégrate
La Navidad es goce.
Si tienes pecados… conviértete.
La Navidad es gracia.
Si tienes odio… olvídalo.
La Navidad es amar.Si tienes amigos… búscalos.
La Navidad es encuentro.
Si tienes felicidad… compártela.
La Navidad es darse.
Si tienes deudas… págalas.
La Navidad es justicia.
Si tienes soberbia… sepúltala.
La Navidad es humildad.
Si tienes pobres a tu lado… ayúdalos.
La Navidad es paz.
Si no tienes a Dios
hoy lo encontrarás en cada persona…
pues el Niño Jesús quiere nacer en ti hoy.

martes, 30 de noviembre de 2010

ESPERANDO A JESÚS
Era la noche de Navidad. Un ángel se apareció a una familia rica y le dijo a la dueña de la casa:

–Te traigo una buena noticia: esta noche el Señor Jesús vendrá a visitaros.

La señora quedó entusiasmada. Nunca había creído posible que en su casa pudiera acontecer tal milagro. Trató de preparar una cena excelente para recibir a Jesús: encargó pollos, carnes, conservas, vinos importados... También se preocupó de engalanar el salón con los mejores adornos y sudó lo suyo para que no quedara ni una sola mota de polvo sin limpiar.

De repente, sonó el timbre. Llamaba una mujer mal vestida, de rostro sufriente, con el vientre hinchado por un embarazo ya muy adelantado:

–Señora, ¿no tendría un trabajo para darme? Estoy desempleada y en gran necesidad –le dijo.

–Pero, ¿qué horas son éstas para venir molestando? ¡Vuelva otro día! –respondió airadamente la dueña de casa–. Ahora estoy muy ocupada preparando la cena para una importante visita.

Poco después, un hombre manchado hasta la cara de grasa llamó a la puerta:

–Señora, mi camión se ha parado aquí, en la esquina. ¿No tendrá por casualidad una caja de herramientas para poderme prestar?

La señora, ocupada como estaba limpiando los vasos de cristal y los platos de porcelana, se irritó muchísimo:

–¿Piensa usted que mi casa es un taller mecánico? ¿Dónde se ha visto importunar a la gente así? Por favor, ¡no ensucie mi entrada con esos pies inmundos!

La anfitriona continuó preparando la cena: abrió latas de caviar, puso champán en la nevera, dispuso con gusto un mantel de encaje... Mientras ultimaba los detalles, alguien batió sus palmas afuera, en el porche. «¿Será que ahora llega Jesús?», pensó emocionada. Con el corazón acelerado, fue a abrir la puerta. Pero no era Jesús. Era un niño de la calle, harapiento, que le pedía un plato de comida.

–¿Cómo te voy a dar, si todavía no hemos cenado? Vuelve mañana, porque esta noche estoy muy atareada.

Al final, aquella elegante mujer logró tener a punto la cena. La familia en pleno esperaba emocionada la ilustre visita. Sin embargo, pasaban las horas y Jesús no aparecía. Hasta que todos fueron vencidos por el sueño...

A la mañana siguiente, al despertar, la señora se encontró con espanto frente al ángel:

–¿Puede un ángel mentir? –gritó ella con indignación–. Lo preparé todo con esmero, aguardé toda la noche y Jesús no apareció. ¿A qué se debe esta broma pesada?

–No fui yo el que mintió; tampoco hubo ninguna broma –contestó el ángel sonriendo–. ¡Fuiste tú la que no tuvo ojos para ver! Y es que Jesús estuvo aquí, en tu casa, no una, sino tres veces: en la mujer encinta y desesperada, en el camionero necesitado de ayuda y en aquel niño hambriento. Pero tú, más preocupada por la elegancia de tu mesa y por la apariencia de tu casa, no fuiste capaz de reconocerlo ni de acogerlo.